Juegos de Antaño

Juegos de niños, de  Pieter Bruegel, el Viejo

Juegos de niños - Pieter Bruegel, el Viejo (1560)

El juego lleva asociado una serie de tendencias naturales (correr, brincar, lanzar, empujar, etc.) a las que los jóvenes se entregan voluntariamente para gozar y disfrutar. Desarrolla y perfecciona las facultades de los niños y niñas afianzando su personalidad y potenciando su energí­a creadora. El juego es, ante todo, una actividad libre, a la que los niños y las niñas acuden con alegrí­a y de forma voluntaria. El juego por mandato no es juego, es como mucho una réplica por encargo de un juego. Todas las sociedades dedicaron parte de su ocio al juego, aunque se invertí­a más tiempo cuando el desarrollo de las civilizaciones era menor. A lo largo de la historia se crearon infinidad de juegos para atender a las necesidades creativas de niños y niñas. Los juegos que dejaron de ser algo puntual y se mantuvieron con el paso del tiempo se han convertido en juegos tradicionales. Los juegos tradicionales son, por tanto, aquellos que forman parte de la cultura popular y son enseñados y aprendidos conservando las mismas estructuras y casi idénticas reglas, palabras, movimientos y melodí­as. Juegos que se han ido transmitiendo de generación en generación sufriendo algunas reelaboraciones en su difusión pero conservando sus valores intrí­nsecos. Aquellos juegos populares y tradicionales que hemos heredado están en franco declive y corren el riesgo evidente de desaparecer. Algunos ya desaparecieron (apenas queda de ellos un leve recuerdo) porque las circunstancias que los mantení­an dejaron de existir. Otros sólo se encuentran en la memoria de los mayores o perviven arrinconados en apartadas zonas rurales. A continuacion trataremos de recordar algunos de los juegos mas populares de Herencia y su comarca.



Título aleatorio

La pidola


Juegos con la madre


La pí­dola conocida en otros lugares como "piola", es uno de los juegos tradicionales de calle más antiguos, siendo recordado con cariño por prácticamente la mayorí­a de la gente.

Lo primero que hay que realizar para poner en marcha el juego, es la elección del burro.

Han sido varios los métodos empleados para ello, ahora bien, los más recordados son, por un lado, una competición de salto hacia adelante a partir de una lí­nea marcada en el suelo, quedándose el que menos haya saltado. Las lí­neas se hací­an, generalmente, con un palo o una piedra cuando no estaban asfaltadas las calles y después con una tiza. A continuación, se trazaba una raya donde se coloca el que se queda, que permanecerá agachado. En este juego pueden participar un número ilimitado de niños, lo que hací­a muy socorrido su concurso.

La madre es la que indicará los movimientos que deban realizar los demás jugadores, quienes irán saltando sobre el que se queda, apoyando las dos manos en su espalda. Si todos los participantes lo saltan, el burro se distanciaba un paso más de la raya y volví­an a repetir el salto, que se ejecutaba siempre desde la misma. Si todos ellos lo vuelven a saltar, se adelanta otro paso y así­ hasta que alguno pierda, pasando a ponerse de burro. En el juego habí­a que tener en cuenta si algún participante pisaba la lí­nea, la sobrepasaba o si se llevaba por delante al burro, ocupando su lugar si incurrí­a en alguno de estos casos.

El juego solia acompañarse de canciones, como esta: 



Al rey de los monumentos

Con su corona y su centro

Con su centro y su corona

Salto por encima esta mona

La mona que está debajo

En el culo la picao un grajo

A la una pario la mula

A las dos tiro la coz

A las tres los tres brinquitos de san Andrés

Que son Pedro, Juan y Andrés

A las cuatro el mejor salto

A las cinco el mejor blinco

A las seis en la camochita me le deis

A las siete le inco el corchete

A las ocho le inco el corcho

A las nueve saco mi borriquito y bebe

A las diez otra vez

A las once llaman en ca el conde

Con campanitas de bronce

A las doce le responden

¿Que quiere usted?

¿Lique , culá o azote?

A las trece pario la perra

La perra desorejada

Pario en una cañada

Pario tres cachorritos

Blanco,negro y colorao

Estirando de lo blanco

Se estremece todo el campo

Estirando de lo negro

Se estremece todo el pueblo

Y estirando de lo colorao

Cada pajarito se va por su lao.


Otra variedad de la pí­dola consistí­a en hacer un cí­rculo en el que se agachaba uno y los demás iban saltando al tiempo que cantaban:


Mariquilla estaba mala

Con que la curaremos

Con un palito que le demos 

¿Dónde está ese palito?

El fuego lo ha quemado

¿Dónde está el fuego?

El agua lo ha apagado

¿Dónde está el agua?

Los pajaritos se la han bebido

¿Dónde están los pajaritos?

Ha buscar hierba se han ido.


Cuando saltaba el último, el que estaba agachado tenia que correr tras ellos, para tratar de pillar alguno antes de que depositasen la hierva en el cí­rculo. Si lograba coger a alguno este pasaba a quedarse.