Oraciones y Fórmulas religiosas

A continuación se exponen algunas oraciones y fórmulas religiosas que en nuestra localidad y comarca han corrido de boca en boca, generación tras generación. Aunque en la actualidad pueda ser un hecho totalmente en desuso, los que tenemos una determinada edad recordamos a nuestras abuelas recitándonos los rezos antes de dormir... y como nosotros los repetí­amos con una mezcla de respeto y temor. Entre estas oraciones, unas son, podrí­amos decir, ortodoxas; las hay también, y no pocas, con cierto tufillo de superstición.

Muchas veces la trasmisión oral de las oraciones populares ha sido correcta y fiel, y el sentido de las mismas aparece, por consiguiente, claro.Pero abundan los casos en que la interpretación depara al traductor un verdadero rompecabezas. La mala memoria de los recitantes ha ido relegando al olvido algunas partes o frases de las fórmulas, o trastocando pensamientos; y uno queda desconcertado, no sabiendo cómo traducir ciertas oraciones.

De algunas oraciones cabe suponer hayan nacido de labios de gente sencilla y piadosa, que vive lejos de la iglesia y bajaba al pueblo cada ocho dí­as para oí­r misa (normalmente por estar aislados en quinterí­as). Se podrí­a decir que son el viático de quienes, temerosos de verse privados de los auxilios espirituales a causa de la distancia, tratan de suplir la falta con el único medio a su alcance, que es el dirigir su corazón a Dios en la soledad del campo.



Título aleatorio

Por la puerta de la calle


Por la puerta de la Calle

pasan Jesús y su Madre,

por la puerta del corral

pasa la Santí­sima Trinidad.

Entre quien entre,

salga quien salga,

la Virgen Marí­a

guarda mi alma.